Todo empezó cuando le pusimos nombre al pan y al vino... y luego decidimos llamarlos diferente.
Hoy, noche como cualquier otra, quiero una máquina de escribir. Se me empiezan a acabar las ideas plasmables en pantalla y quiero tatuarlas en papel, quiero oir el sonido de las letras, el golpeteo del metal contra la hoja que habla de lo que pienso decir hoy. Quiero escribir una biblia...
En un principio, un ser irracional con barba de inconmesuradas proporciones dibujó una linea en el espacio y pinto la parte de arriba de azul y la parte de abajo de verde y así diferenció el cielo y la tierra, vio el susodicho que le habia quedado chido y se fue a dormir...
Y así, dia tras día el simpático personaje creador de mundos empezó a añadirle porquerias a su diorama hasta que le quedo una mezcolanza de seres divertidos grandes y pequeños que comian, peleaban, se reproducían y.... eso de la reproducción le dio muchas ideas pero comoe staba cansado se fue a dormir otra vez... y mientras dormia soñó contigo, conmigo y con otros seres espeluznantes relativamente parecidos a nosotros y en la mañana se tomó un cafecito y trató de dibujarnos, el primero le salió muy bien, se parecía un poco a el, le puso cairelitos dorados, le quito la barba y le dio libertad de movimiento y albedrio, y cual mascota lo puso a caminar en el jardin.
Como quedó tan contento con su invento, decidio dibujarle una amiga para que se divirtieran juntos y se reprodujeran como las demas criaturitas de su universo, pero el problema es que esta vez, el protagonista de nuestra historia no tenía referencia para crearla ya que no quería hacer otro igual y queria que además juntos fueran reproducibles... Entonces se metio en un lío tremendo, estuvo dibujando dias y noches y ninguna le quedaba bien, por mas que borraba y dibujaba, todas las que hacia eran infinitamente más hermosas que el primero y peor aun, probablemente más hermosas que el mismo que se quería mucho... entonces tomo una decisión...
Borro todo el mundo, los animalitos, las plantas, el cielo, la tierra y hasta a su replica miniatura, entonces fue con su primo Jahvé y le dijo, esto de hacer mundos esta muy lejos, muy peligroso y no lo entiendo, hazlo tu que a mi ya me gustó más esto de dormir...
Hmmmm, tal vez eso de escribir biblias no me funciona muy bien, pero por lo menos es una forma de evitar decirte asi de golpe que creo abusas de los puntos suspensivos, tanto en tus lineas como en tus actos, que lo que me das es información nutricional y no lo que esta adentro de la caja, porque dentro habrá demonios que no quieres encontrarte.
¿porque los extrañas?, a esa imagen imposible de antivirgen maculada, a ese heroe derrotado que despues de los dragones y gigantes pasa los días de su vida preguntándose donde dejó las llaves del coche, a vivir por accidente, a beberse las copas de un jalón, a olvidarse de los duendes y las biblias, a creer que somos racionales y perfectos, a pensar en la respuesta que no es cuarenta y dos. ¿Extrañas ser tu cuando actuas? ¿Extrañas a tu contraparte en escena cuando eres tu? ¿Porque no me has tirado mierda aun? Dame cereal, no datos en kilocalorías, déjame sacar la lengua llena de comida masticada... Y cuando hablas de ellas y tu, hazlo en tercera persona y juzgalos, ahi jugando al adan y eva sin manzanas ni serpientes, y como siempre, burlate de todos que es lo que menos trabajo cuesta y siempre, lo más divertido....
Y el título de esta entrada blogesca aprovecho para robarlo de un soneto del señor ese que no me deja citar a otros, sirve que lo pongo, capaz que te gusta.
PUNTOS SUSPENSIVOS J.Sabina
Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.
Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos