domingo, 30 de marzo de 2008

1 + 7 = ?

La luz ambiental de la cocina, amarilla y cortante, ilumina la escena. Uno sentado en la mesa del desayunador, Siete en el suelo.

Uno: ¿Y entonces?

Siete: Y entonces nada, creo que ya te lo dije todo...

Uno: ¿Y de mi... que dices?

Siete: Lo mismo que dijo Neruda alguna vez, "nosotros, los de entonces ya no somos los mismos"...

Uno: [Lento y con voz de falso intelectual ]"Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos...." Es el Poema 20 de Neruda no?

Siete: Y también la cancion desesperada. Aprendí mucho de las cursiladas del viejo Pablo.

Uno: Bueno pero ya dame una respuesta... y de mi ¿que dices?

Siete: Creo que tus instintos hablan más que tu fuerza de voluntad y lo digo en el mejor de los sentidos.

Uno: [se rie] dios... espero q no... es lo q nos separa de las bestias amigo!

Siete: Hay dias que en mi mismo no noto la diferencia, sobre todo con los olores que despide mi cuarto en las mañanas.

Uno: Idem...

Siete: Entonces... ¿la vas a dejar o no?

Uno: Era yo el que estaba preguntando

Siete: Ya no...

Uno: Pendejo...

Siete: Contesta...

Uno: Hombre ya te dije que si, no seas inquisitivo.

Siete: No lo soy, solo encuentro un placer especial molestando a los demás.

Uno: Me sorprende tu crueldad ante el asunto... ¿dirías que me conoces?

Siete: Si te conociera bien ¿cómo podría quererte?

Uno: Entonces ¿dirías que me quieres?

Siete: A veces... pero vamos a dormir que ya me empieza la cruda.

Uno: Digo lo mismo.

Se apagan las luces de la cocina, se escucha un erupto y se termina la obra.

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